Monday, July 10, 2006

Guerra Santa

Que lucha tan insoportable pelean la conciencia y el corazón cuando algo debes decidir. Que difícil es para uno tener que darse cuenta que es lo qué hay que hacer cuando estos dos personajes antagónicos discuten. La lógica no es parte del corazón y el sentimiento no es parte de la conciencia. ¿Por qué nosotros, los seres humanos, tenemos que lidiar entre lógica y sentimientos toda nuestra vida? Que bueno sería poder depender solamente de uno de ellos para no tener que vivir eternamente entre su propaganda continua. El corazón nos habla más de arriesgar. Sí, sus sentimientos hacen que nos arriesguemos por lo que él nos dicta, y muchas veces ese dictamen no es el más lógico para nuestra conciencia. Entonces ¿cómo poder seguir nuestros sentimientos si constantemente la conciencia esta allí para entrometerse en lo que queremos hacer? ¿Cuántas veces uno decide seguir su corazón pero cuando lo piensa se dice a si mismo que es un locura? No las cuentes, seguramente no te alcancen los dedos de la mano. Este sentimiento de incertidumbre que nos causan sus batallas; batallas que ellos desean pelear de manera egoísta sin pensar en la persona que los carga. Y allí, cuando ambos presentan sus argumentos, es hora de tomar una decisión. ¿Quién será el ganador de esta contienda? ¿La conciencia? Y dejar nuestros sentimientos de lado para vivir sufriendo por algo que pudo ser y no será. ¿O el corazón? Para luego, hacer lo ilógico pero arriesgarte por lo que él te dicta y vivir, ya sea buena o mala la decisión, una vida plena con uno mismo. Elijo seguir a mi corazón porque durante el transcurso de nuestra vida, nuestra forma de pensar y nuestra conciencia cambia pero nuestros sentimientos siempre están; y estarán atormentándote por esa decisión que una vez pudo ser pero nunca más será.